Para gestionar la medicación de forma segura, organiza las tomas semanales con un pastillero, guarda los fármacos en un lugar fresco y seco, y mantén una lista actualizada (nombre, dosis, horario y para qué sirve) siempre a mano para médicos o urgencias.
Gestionar la medicación de personas dependientes requiere un control riguroso para evitar errores graves y facilitar el día a día. Sigue estas recomendaciones:
1. Organización y Planificación
Usa pastilleros semanales: Son la herramienta más eficaz para evitar olvidos o repeticiones de dosis. Si los preparas tú mismo/a, hazlo en un momento de tranquilidad y comprueba dos veces cada compartimento.
Establece rutinas: Vincula las tomas con hábitos diarios fijos, como el desayuno o la hora de acostarse, siempre que las pautas médicas lo permitan.
Etiqueta los envases: Si debes triturar pastillas o abrir cápsulas, consulta siempre al farmacéutico o médico, ya que algunos medicamentos pierden su efecto o son dañinos si se manipulan. Anota la fecha de apertura en colirios o jarabes, ya que suelen caducar al poco tiempo de abrirse.
2. Seguridad e Interacciones
No mezcles sin supervisión: Nunca administres medicamentos de venta libre (analgésicos, antiácidos o suplementos a base de plantas) sin consultarlo con un especialista, ya que pueden anular el efecto de los fármacos recetados o causar interacciones peligrosas.
No dupliques dosis: Si al paciente se le olvida tomar una pastilla, consulta con el profesional de enfermería o médico en lugar de darle una dosis doble en la siguiente toma.
3. Administración y Comunicación
Prepara el entorno: Asegúrate de que el paciente esté tranquilo, sentado correctamente y con agua suficiente para tragar la medicación (evitando riesgos de atragantamiento).
Vigila los efectos secundarios: Observa si aparecen mareos, somnolencia, cambios de humor o falta de apetito. Anota cualquier síntoma anómalo y comunícaselo al médico.
10 consejos sobre medicación para las personas mayores
1. Guarda los medicamentos en el mismo sitio para saber en todo momento qué te estás tomando y evitar interacciones y duplicidades.
2. Elige bien dónde guardar la medicación: un lugar fresco, seco y lejos de los niños y mascotas o, en algunos casos, en lugares específicos como la nevera.
3. Haz una lista actualizada de los medicamentos. Escribe el nombre de cada medicamento, cada cuándo debe tomarse, qué dosis se debe tomar, quién lo ha prescrito, para qué sirve y si se debe tomar a corto o largo plazo.
4. Organiza los medicamentos de la semana. Hay que utilizar un pastillero o dispensador semanal para tener claro qué medicamentos deben tomarse todos los días de la semana.
5. Revisa las interacciones entre medicamentos. Asegúrate de que has preguntado al médico y al farmacéutico qué interacciones puede haber entre medicamentos.
6. Asegúrate de que las instrucciones se entienden bien. Si tienes alguna duda, pide a los profesionales sanitarios que te la aclaren.
7. Utiliza herramientas de recordatorio de medicación. Se pueden utilizar las nuevas tecnologías para crear recordatorios o realizar seguimiento de los medicamentos o una agenda en papel.
8. Conoce los posibles efectos secundarios de cada medicamento. Si conoces los posibles efectos secundarios de cada medicamento, podrás identificar más rápidamente los cambios en tu salud y avisar al médico enseguida.
9. Ayuda a las personas mayores con enfermedad de Alzheimer o demencia. Si eres el cuidador de una persona mayor con estas enfermedades, tendrás que ayudarle a seguir estos consejos.
10. Planifica las renovaciones de prescripción. En el caso de medicamentos con prescripciones a largo plazo, es importante realizar a tiempo la renovación de prescripción para no saltarse la toma de ninguna dosis. Para evitarlo se pueden utilizar calendarios.
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Los medicamentos y las personas mayores. Consejos generales (5') (Hospital Clínic Barcelona)
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