El cuidado de nuestros oídos es igual de importante que cualquier otro órgano del cuerpo. La audición permite socializar, disfrutar de todos los detalles de la vida, y ganar calidad de vida.
Tipos de pérdida auditiva
La pérdida auditiva puede ser de tres tipos en función de la zona del oído donde se produzca el problema: externo, medio e interno.
Pérdida auditiva neurosensorial – Afecta al oído interno y puede producirse por envejecimiento, enfermedad, genética o exposición a ruidos fuertes.
Pérdida auditiva conductiva – Afecta al oído externo o medio. Uno de los principales motivos es el exceso de cerumen en los oídos, por lo que te recomendamos revisarlo a menudo y cuidar la limpieza de estos.
Pérdida auditiva mixta – Es la combinación de ambos tipos anteriores. Se exterioriza porque las personas suelen hablar muy suave y es complicado comprenderles.
Como cuidador, las acciones más importantes incluyen evitar la manipulación interna del canal auditivo y mantener una comunicación clara y paciente. El objetivo es proteger los oídos de lesiones e infecciones, mientras se facilita la integración de la persona que sufre pérdida auditiva en el día a día.
Higiene y Prevención
Cero bastoncillos: No introduzcas objetos (bastoncillos de algodón, horquillas, llaves) en el oído. El oído se autolimpia; la cera es protectora y los objetos solo empujan el tapón hacia el interior o pueden perforar el tímpano.
Limpieza externa: Limpia únicamente el pabellón auricular (la oreja) y la parte posterior con una toalla húmeda durante la ducha.
Cuidado con el agua: Usa tapones de baño a medida si la persona tiene propensión a infecciones o si tiene tubos de drenaje; sécale bien las orejas al salir de la piscina o la ducha.
Control de ruidos: Evita lugares con ruido ambiental extremo o limita el volumen de la televisión o dispositivos (nunca por encima del 60% de su capacidad).
Comunicación Efectiva
Habla de frente: Asegúrate de que la persona pueda verte la cara y leer tus labios.
No grites: Mantén un tono de voz natural y claro. Gritar distorsiona las palabras y puede causar molestia.
Reduce el ruido: Apaga la televisión o la radio de fondo antes de iniciar una conversación importante.
Reformula, no repitas: Si no te entiende a la primera, no repitas la misma frase. Usa palabras más sencillas o cambia la estructura de la oración.
Beneficios del uso de audífonos
El uso de los audífonos en tu día a día trae consigo más beneficios que desventajas. No te quedes atrás y apuesta por el uso de estos elementos para facilitar tu vida y mejorar tu audición.
Recuperas calidad auditiva
Favorece tu bienestar y estado de ánimo
Fomentan tu seguridad
Mejoras las relaciones sociales (más participación en las conversaciones y recuperación de algunos entornos sociales)
Disminuyes el agotamiento mental y físico
Reduces las molestias sufridas con el zumbido
Ganas en capacidad de concentración
Rejuvenecen, estimulan y mantienen al cerebro activo
Ralentizan el avance de enfermedades degenerativas del cerebro
Evitan depresiones relacionadas con el aislamiento
Uso de Audífonos
Rutina diaria: Asegúrate de que los audífonos estén limpios, encendidos y con las pilas cargadas cada mañana.
Mantenimiento: Revisa regularmente los moldes para evitar que la cera los obstruya y cámbialos si notas que el dispositivo pita (acople) constantemente.
Apoyo emocional: Anima a la persona a usarlos constantemente y acompáñale a las revisiones auditivas periódicas para asegurar que la calibración sea la adecuada.
Cuándo acudir al médico
Debes buscar atención médica inmediata o consultar con el audiólogo si detectas:
Secreción, líquido o mal olor proveniente del oído.
Dolor persistente o sensación de taponamiento repentino.
Fiebre acompañada de molestias en el oído.
Mareos repentinos, vértigo o zumbidos (acúfenos) muy fuertes.
Lecturas recomendadas:
Convivir con la sordera (Lluís Segarra)
Claves para detectar la pérdida de audición en mayores y cómo puede afectarles las consecuencias (BlogSalud)
(Vídeo) Aislarse por no oír no merece la pena. CUN. (40')