Un cuidador es una buena opción para cuidar de nuestros mayores y enfermos.
Para que resulte satisfactoria la ayuda de un cuidador es necesario:
a) Que tenga experiencia en cuidar a mayores dependientes.
b) Que tenga empatía y carácter para conseguir ganarse la confianza del enfermo.
Lo habitual es que los cuidadores quieran una jornada completa, y por tanto suelen durar poco cuando se les pide una dedicación de pocas horas, a no ser que busquen el complemento de otro trabajo.
Las residencias son una buena opción cuando el enfermo o persona mayor NO puede vivir en su casa o en casa de familiares, sin graves consecuencias.
Las residencias de pocas plazas (menos de 50) difícilmente disponen del mínimo de recursos para atender con dignidad a la persona mayor.
En general, una persona mayor estará a gusto en una residencia cuando se dan las siguientes circunstancias:
a) Tener un carácter y salud mental que permitan una capacidad de adaptación a circunstancias cambiantes.
b) Buena relación con las auxiliares de geriatría que le atienden.
c) Actividades adecuadas a sus circunstancias junto a personas de similares capacidades.
d) Visitas frecuentes de familiares. A menudo estas dependen de la cercanía de la residencia con el domicilio de los familiares.
Sobre la circunstancia a) supone una situación que viene dada y sobre la que poco se puede hacer.
Sobre la circunstancia b) hay que saber que existe gran rotación de auxiliares de geriatría, y ello supone cambios para la persona mayor.
Sobre la circunstancia c) cabe pensar que cuanto mayor sea la residencia será más fácil distribuir los residentes en actividades con otros de similares capacidades.
Sobre la circunstancia d) es importante tener en cuenta la proximidad con los familiares y con su anterior casa a la hora de seleccionar la residencia. Las personas mayores valoran vivir en el barrio donde han vivido mucho tiempo gracias a los recuerdos. También valoran ver vida, y en concreto niños.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de residencias tienen una lista de espera de entre 1 y 2 años. Por tanto, es mejor apuntarse como previsión de futuro.
Una residencia puede tener un coste de entre 2.500 y 3.000 euros al mes. En España, las personas con pocos recursos o con una pensión pequeña, pueden acudir a la trabajadora social del ayuntamiento para conseguir una plaza concertada, aportando sólo la pensión.
Este servicio de acogida residencial se dirige a personas mayores de 75 años durante las horas de la jornada laboral (de 9.00 a 19.00 horas) y sobre todo si están en situación de dependencia pues necesitan organización, supervisión y asistencia en las actividades de la vida diaria. Constituye una alternativa al internamiento residencial de la persona mayor y puede ser un servicio de carácter temporal o permanente.
El centro de día es un servicio de acogida diurna que complementa la atención propia del entorno familiar, con los objetivos de favorecer la recuperación y el mantenimiento de la autonomía personal y social, mantener a la persona en su entorno personal y familiar en las mejores condiciones, y proporcionar apoyo a las familias en la atención a las personas mayores dependientes.
El equipo de profesionales que trabaja en un centro de día para personas mayores es pluridisciplinar y está formado por los cargos de director o directora responsable y responsable higiénico-sanitario, así como personal de atención directa (profesionales con titulación adecuada para ofrecer atención geriátrica, animación sociocultural, terapia ocupacional, fisioterapia y atención sanitaria, psicológica y social).
La asignación de un centro de día se lleva a cabo a través del Programa individual de atención (PIA), que realizan los servicios sociales públicos y que determina las modalidades de intervención más adecuadas a las necesidades de las personas en situación de dependencia con respecto a los servicios y las prestaciones económicas previstas en la resolución por su grado y nivel.
Programa de Atención Domiciliaria y Equipos de Apoyo (PADES)
UNA ASISTENCIA MULTIDISCIPLINARIA AL ENFERMO PALIATIVO Y A SU FAMILIA
Los equipos PADES son un recurso de la red sanitaria pública en Catalunya. Se trata de equipos formados por expertos en cuidados paliativos y en la atención a las personas con enfermedad crónica avanzada, integrados por profesionales del ámbito de la medicina, la enfermería, el trabajo social y la psicología. Su actuación se lleva a cabo en el domicilio, y los cuidados paliativos contemplan una atención integral tanto del paciente que se encuentra en un proceso de final de vida como de su familia.
En Catalunya:
➡️ Recursos específics de cures pal·liatives
➡️ Programa d’atenció domiciliària, Equips de Suport PADES
Lectura recomendada:
➡️ Atención al final de la vida en el paciente geriátrico (Hospital Quirón)
Centros de referencia:
➡️ CUIDES UIC Barcelona, Clínica Universitaria de Apoyo en Enfermedades Avanzadas y Cuidados Paliativos (3')
➡️ Cuándo debe acudir un adulto al Servicio de Urgencias
De ordinario, en función de la gravedad y de la distancia, cabe decidir si vamos al servicio de urgencias más próximo, o a un servicio de urgencias con más recursos. Si vamos al más cercano y allí se detecta una gravedad difícil de atender, ellos mismos derivarán el enfermo, con ambulancia si es preciso, a un servicio de urgencias de un hospital con más recursos.